Las Cataratas del Iguazú desde la Estación Espacial Internacional

Una conversación exclusiva entre el cosmonauta ruso Sergey Ryazansky y el periodista brasileño Wemerson Augusto sobre las Cataratas del Iguazú vistas desde la Estación Espacial Internacional.

Sergey Ryazansky

Entrevista al cosmonauta ruso Sergey Ryazansky, el primero en el mundo en registrar desde la Estación Espacial Internacional las Cataratas del Iguazú en una extensa serie fotográfica realizada durante seis meses. Las imágenes fueron captadas en 2017; sin embargo, solo en 2024 el equipo del astronauta entregó al periodista brasileño Wemerson Augusto el ensayo fotográfico completo sobre la visión del cosmonauta de Iguazú, el “agua grande”.

A partir de ese momento, comenzó una historia que confirmó una vieja impresión personal. En esta entrevista con un grupo de rusos, tuve la certeza de que el mundo es pequeño y de que las personas terminan conectándose por la misma energía. O, mejor dicho, el mundo es solo una capa, como dice Nadezda Ryazanskaya, la mujer rusa que interrumpió sus vacaciones en la gélida Rusia para seleccionar, en exclusiva, 40 fotografías del último viaje espacial de Sergey.

Las fotografías desde la Estación Espacial Internacional

Un viaje que comenzó con una anotación

Desde hace muchos años tengo la costumbre de anotar y anotar ideas. Son notas de una palabra, un número de teléfono o una suma de garabatos que solo yo entiendo. No sé cuántas libretas y cuadernos tengo esparcidos por la casa, en las bolsas, en el coche o en la cabecera de la cama. Lo importante es dejar constancia de cada idea. Con el tiempo, llega la digestión de esas ideas, que comienzan a conectarse y adquirir sentido. Así, en el calor de Foz do Iguaçu, tierra de una de las fronteras más dinámicas del mundo, abro la caja de historias escritas para ser contadas, vividas y digeridas.

Fue entonces cuando, en ese intercambio universal de energía con personas de todo el mundo, encontré una nota de dos frases y un registro de sitios web. «Entrevista sobre el Cosmos de las Cataratas. Buscar contactos de la Estación Espacial Internacional (ISS)». Era una anotación de 2017, cuando el astronauta había pasado varios días sobrevolando las Cataratas y realizado registros increíbles e inéditos del mayor conjunto de cascadas del mundo, a aproximadamente 400 kilómetros de altitud sobre el Parque Nacional Iguazú.

Información sobre el cosmonauta Sergey Ryazansky

Con paciencia, observé aquel recorte de papel con garabatos que remitían a varios sitios web rusos. Luego, me conecté a Internet y comencé a escribir las direcciones que había anotado. Algunos enlaces ya no existían. Probablemente, había registrado algunos datos de forma incorrecta. Sin embargo, en el último sitio web mencionado logré encontrar información sobre el cosmonauta Sergey Ryazansky. Aun así, aquello era apenas el comienzo del trabajo. Desde esa página, llegué al equipo de comunicación.

Finalmente, el nombre de la rusa María Tarasova aparecía como asesora del astronauta. Me puse en contacto con ella. Con mucha cordialidad, me respondió que ya no trabajaba con Sergey. No obstante, se ofreció a ponerme en contacto con las personas que entonces formaban parte de su equipo. Cuando me identifiqué como periodista y residente en Foz do Iguaçu, comentó que ya había visitado la ciudad y conocido las Cataratas del Iguazú.

Experiencia sumamente placenter

“Hola, Wemerson. Soy Natalia. Sergey quiere conversar contigo. Aquí está su contacto”.

Lo contacto a Sergey, que me responde rápidamente. Sorprendido, agradece el contacto y el recuerdo de la historia. Dice que fue una experiencia sumamente placentera registrar las Cataratas del Iguazú durante un largo período de tiempo. Las fotografías, publicadas en su red social en 2017, eran sólo una pequeña muestra.

“Voy a seleccionar fotos exclusivas para ti. Será un placer poder compartir estos hermosos registros de cuando comandaba la estación espacial y tuve la oportunidad de ver este hermoso lugar desde arriba, que todavía no conozco personalmente”, me dijo Sergey.

Paralelamente a mis contactos con Sergey, seguía conversando con Maria Tarasova, la mujer rusa que figuraba en el sitio web del astronauta y que ya no trabajaba con él. Durante uno de nuestros intercambios, me envió una fotografía tomada durante su visita a la ciudad de Foz do Iguaçu.

La imagen había sido captada en el primer mirador de las Cataratas, en 2016. Para mi sorpresa, era una fotografía que yo mismo había presenciado. Más aún, había ayudado al grupo a tomarla. Se trataba de una delegación internacional del Comité Olímpico que visitaba el Parque Nacional Iguazú para participar en las acciones de prensa de los Juegos Olímpicos de Río 2016.

Una coincidencia en las Cataratas del Iguazú

Tarasova con amigos de la delegación internacional de los Juegos Olímpicos, en 2016, en las Cataratas del Iguazú. Tarasova es la segunda desde la izquierda

Tarasova con amigos de la delegación internacional de los Juegos Olímpicos, en 2016, en las Cataratas del Iguazú. Tarasova es la segunda desde la izquierda

Con una mezcla de sorpresa y miedo, tuve la sensación de que el mundo es realmente pequeño y hay una atmósfera que conecta a personas con energías similares y repele a personas con energías diferentes. En ese momento, estaba seguro de que no solo podría hablar con tantos rusos como fuera posible para contar esta historia, sino que la historia de la fotografía tendría nuevas implicancias. No hay forma de ignorar ese encuentro.

En un mundo de 8.083.096.686 habitantes, ¿cuáles son las posibilidades de que intentes hablar con un cosmonauta ruso, al otro lado del mundo, y encuentres un amigo? Ese es el número de la población mundial en el momento en que escribo este texto, en el calor de enero, en las orillas del Iguazú y del Paraná.

“Es realmente una historia increíble. Un día estábamos en las Cataratas del Iguazú, junto con el equipo del Comité Olímpico, año 2016. Muchas gracias por todo el trabajo y la conexión que has hecho. Realmente, el mundo es pequeño”, revela Maria Tarasova.

Pensando en la conexión internacional, recibo otra sorpresa.

“¡Hola, Wemerson! Soy Nadezda, trabajo con Sergey. Sergey está esperando tu contacto. Ah, elige las fotografías que desees en alta resolución para imprimirlas. Es un regalo de Sergey para ti.”

Sergey Ryazansky en la ISS

Fotografía de Sergey Ryazansky

Sergey en la estación espacial

Agradezco la atención y receptividad. Días después, recibo las imágenes. Un retrato más hermoso que el otro. Son imágenes para leer los detalles. Seguimos conversando durante el mes de diciembre y este mes de enero. El 7 de enero de 2024, la temperatura era de 36 °C a la sombra en la ciudad de Foz do Iguaçu, mientras que en Moscú la temperatura era de -25°C.

Inspiración para los rusos y para el mundo

La conversación fluye y descubro que Nadezda es la hermana de Sergey, la persona que se encarga de su agenda, exposiciones y sitio web, y que actualmente es consultor y conferencista. Sergey es una inspiración para los rusos y para el mundo. En el país, es una figura pública, inspiradora en su trayectoria como astronauta, investigador y científico.

Con el transcurso de las horas, mis contactos con los rusos continúan creciendo. Maria Tarasova está en este momento en la República Dominicana, disfrutando de 36 °C, el clima tropical del país caribeño. Mientras tanto, Sergey, Nadezda y Natalie están enfrentando un frío de -25 °C en Moscú, la capital de Rusia.

Rusos que también se unen a los cuidadores y guardianes de las Cataratas del Iguazú

En esta entrevista de varios días, conversamos antes de Navidad, después de Navidad, durante la víspera de Año Nuevo y después de la llegada del Año Nuevo. Una historia rica, de rusos que también se unen a los cuidadores y guardianes de las Cataratas del Iguazú en el mundo. Un equipo que valora la investigación, el estudio, las personas… y entiende que el aprendizaje diario es la clave de la transformación.

“¡Hola Wemerson! Estoy muy feliz de que todo haya salido bien”, dice Natalie.

Principales momentos de la entrevista colectiva de días con Sergey y su equipo, y las reflexiones de la ciencia y de los profesionales que trabajan en el espacio, ven y piensan el mundo desde otras perspectivas, y la visión del cosmonauta desde lo alto de las Cataratas del Iguazú.

El primer contacto con Sergey Ryazansky

¡Hola, Sergey! Soy Wemerson.

Hola Wemerson. ¿Cómo estás? Es un placer tu contacto.

Antes que nada, es un placer tu contacto. En 2017 publicó dos fotografías de las Cataratas que tomó desde la Estación Espacial. ¿Me gustaría saber cómo fue la experiencia?

Fue extraordinario y muy gratificante. Tengo imágenes guardadas de varios lugares del planeta. La imagen de las Cataratas del Iguazú desde la Estación Espacial es sorprendente, es única. No hay manera de no admirarla. Tiene mucha energía. Tomé varias imágenes de las cataratas. Es un poco difícil. Usé mi cámara para tomar las imágenes.

Un largo período

¿Recuerda el día y el mes en que tomó las fotos? ¿Y qué sintió?

Fueron varias imágenes. Durante un largo período. Te daré los archivos. Allí puedes ver las fechas de las imágenes.

Nadezda, hablé con Sergey, ¿puede detallarnos el período en el que se tomaron las fotos de las Cataratas?

Sí, pero lamentablemente no puedo ahora. Estoy un poco ocupada en la nieve de Moscú. Le echaré un vistazo a los archivos y organizaré toda la información para ti. No hemos tenido tanta nieve en años anteriores.

Nieve en Moscú, Rusia

Nieve en Moscú, Rusia

Sergey, ¿Qué le marcó del escenario que vio desde allá arriba?

El agua, el verde, la naturaleza. Es muy hermosa. Es un lugar que aún no conozco y tengo ganas de visitar. Lo haré un día.

¿Cómo es la rutina de los viajes espaciales?

No es volar. Ser astronauta significa aprender todos los días. Es una conexión muy grande de información. Necesitas estudiar mucho, estar abierto a los descubrimientos. Es un trabajo muy riguroso. En los descansos del viaje me gusta hacer fotos. Y después que las fotografié por primera vez, seguí fotografiando las Cataratas del Iguazú durante meses. Fueron momentos muy felices. Me alegro que te hayan gustado los registros.

Trabajo en Estación Espacial

Es un trabajo minucioso, de mucha responsabilidad y estudio. La Estación Espacial orbita a una altura aproximada de 400 km sobre la superficie terrestre. En promedio, su velocidad es de 28.000 km/h. Con esta velocidad, la estación completa una vuelta alrededor de la Tierra cada 90 minutos. Durante 24 horas, realiza varias vueltas alrededor del planeta. Sin embargo, no siempre tengo el tiempo y el ángulo necesario para tomar fotografías.

Hola, Wemerson. Me acordé de ti, informó Nadezda. Hoy no hace tanto frío aquí, solo 3 grados bajo cero. Logré organizar la información para ti. El último viaje espacial tuvo una duración de 6 meses, el período estándar de los viajes espaciales rusos. Según los archivos, las imágenes fueron registradas en los siguientes meses y días de 2017: 31 de julio, 4 de agosto, 3 de septiembre, 14, 15, 22 y 27 de noviembre y 9 de diciembre.

Nuevo contacto


Fantástico, Nadezda. Una curiosidad, ¿cuál es la singularidad de la carrera de Sergey como astronauta? 
Un hecho interesante es que Sergey es el primer científico y biólogo del mundo, no un piloto militar o ingeniero. En su segundo vuelo se convirtió en comandante de una nave espacial. Sergey fue sometido a más de 100 exámenes y pruebas en los últimos años. Pasó todas las evaluaciones. Sergey es una inspiración.

¿Y hoy cuál es la ocupación y atención de Sergey?

Actualmente, continúa estudiando, investigando y ayudando a personas, empresas e instituciones. Sigue activo en el sector de la astronomía. Imparte conferencias, cursos y habla con personas como tú para construir conexiones alrededor del mundo, destacó Nadezda.

Mensage

¿Cuándo visitarán las Tres Fronteras, que Sergey tuvo la dicha de registrar y observar desde lo alto durante seis meses?

Un día iremos. A Sergey le gusta viajar. No hace mucho estuvimos en el Monte Elbrús, la montaña más alta de Europa. Ubicada en las montañas del Cáucaso, en el sur de Rusia, esta montaña se encuentra en una región de increíble belleza escénica.

Hermanos Sergey y Nadezda, en Monte Elbrús, la montaña más alta de Europa

Hermanos Sergey y Nadezda, en Monte Elbrús, la montaña más alta de Europa

Lo que aprendí conversando con Sergey Ryazansky

Ser astronauta significa aprender, estudiar todos los días. Yo, como astronauta de palabras, dejaré aquí algunos aprendizajes y conceptos que aprendí hablando con rusos y leyendo el libro “Es posible clavar un clavo en el espacio y otras preguntas sobre cosmonáutica”, publicado por Sergey Ryazansky, en ruso, que se puede encontrar en Internet, con el nombre: МОЖНО ЛИ ЗАБИТЬ ГВОЗДЬ В КОСМОСЕ И ДРУГИЕ ВОПРОСЫ О КОСМОНАВТИКЕ.

Inspiraciones que convirtieron a Sergey Ryazansky en cosmonauta

El destino quiso que estuviese en órbita dos veces a bordo de la Estación Espacial Internacional. Tuve la suerte de ver nuestro planeta desde satélites y conocer a personas increíbles que hacen realidad los sueños. Debo decir que de niño no pensaba ser astronauta. Mi personalidad, en cierto modo, estuvo influenciada por mi abuelo Mikhail Sergeevich Ryazansky, que participó en la creación de los primeros cohetes y satélites soviéticos y estaciones interplanetarias.

Pero me atraía más la biología. Resulta que ella fue quien me trajo al espacio. Después de los vuelos, a menudo hay que hablar en público, no sólo con los especialistas interesados, sino principalmente con los profanos y los jóvenes. Muchos recuerdan a Yuri Gagarin, el primer ser humano en viajar por el espacio, el 12 de abril de 1961, a bordo de la Vostok 1, quien dijo la famosa frase: “Veo la Tierra. Ella es azul”, en respuestas fragmentadas, vía radio, al mando ruso en tierra. Me doy cuenta de que el deseo de la gente por descubrir lo nuevo, lo desconocido, es muy grande.

La visión de Sergey Ryazansky sobre el universo

La palabra “cosmos” nos llegó del antiguo griego y significa “mundo” en el sentido de “universo”. En la antigüedad, el espacio se entendía como el espacio alrededor de la Tierra, que estaba en el centro del Universo. Hoy en día, llamamos espacio a todo lo que está fuera de la Tierra y su atmósfera.

Asimismo, es común dividirlo en partes condicionales: cerca de la Tierra, interplanetario e interestelar. Nebulosas, galaxias y grupos de galaxias son especialmente distintos.

El espacio se extiende hasta sus fronteras. En el universo hay aproximadamente diez mil millones de galaxias a 46 mil millones de años luz. Llámalo ilimitado.

¿Por qué necesitamos el espacio?

Porque hay ganas de seguir adelante. Siempre hay gente que quiere explorar algo, ir a algún lugar, hacer algo fundamentalmente nuevo. No es natural quedarse quieto. El espacio, ante todo, es el sueño de una persona de conocer lo desconocido. En segundo lugar, el espacio representa una enorme recompensa tecnológica. Todo lo que se hace en astronáutica: nuevos motores, nuevos materiales, nuevos sistemas de comunicación, sistemas de soporte vital para naves espaciales, sistemas de control… Estas tecnologías tienen una gran demanda en nuestra vida cotidiana.

La astronáutica nos eleva, nos brinda la oportunidad de reflexionar sobre los problemas del futuro y comenzar a resolverlos. Sus objetivos no pueden reducirse a metas netamente pragmáticas, es decir, a la creación de tecnologías solo por demanda.

Capaces de prever el futuro

La cosmonáutica nos proporciona nuevos conocimientos científicos: astronomía, cosmología, planetología y disciplinas similares. Con la ayuda de naves espaciales interplanetarias, estudiamos mundos cercanos al espacio, mundos vecinos, asteroides, cometas y su ambiente.

Utilizando telescopios, exploramos el espacio profundo, estrellas, planetas alrededor de otras estrellas, galaxias y nebulosas. Comprendemos cómo funciona el Universo, cómo surgió y cómo se formó. Pero lo más importante es que, al estudiar el pasado del Universo, somos capaces de prever cómo cambiará y advertir posibles amenazas. Por ejemplo, se está llevando a cabo una investigación activa sobre pequeños asteroides.

Capaces de prever el futuro

Si descubrimos a tiempo que un asteroide representa una amenaza, tendremos tiempo para enviar un dispositivo hacia él, sacándolo de la órbita de colisión. Para esto, de hecho, no es necesario recurrir a explosiones atómicas, como en las películas; basta con acoplar un motor de cohete al asteroide, como en una nave espacial, y darle un impulso hacia el costado. Lo mismo se aplica a los cometas, muchos de los cuales aparecen de repente, y la colisión del núcleo de un gran cometa con la Tierra resultaría en una destrucción mucho mayor que la de una ciudad.

Otro objetivo científico importante es el estudio de la humanidad misma en el espacio. Aquí ya estamos hablando de astronáutica tripulada. Después de todo, hemos ingresado a un nuevo hábitat: la ausencia de gravedad, los rayos cósmicos, una atmósfera especial. ¿Es posible permanecer en el espacio sin cambios negativos en el cuerpo? ¿Qué se puede hacer para evitar cambios? Hemos estado en órbita durante más de medio siglo, pero el espacio aún nos depara sorpresas.

Biosfera y nosotros

Necesitamos volar al espacio con mayor frecuencia, permanecer allí por más tiempo, recopilar datos y estadísticas. Lo mismo se puede decir acerca de los animales, plantas y microorganismos que llevamos con nosotros. Es necesario saber cómo cambian bajo la influencia del ambiente espacial, ya que, donde sea que vayamos, un “pedazo” de la Tierra o, mejor dicho, de la biosfera, estará siempre con nosotros.

Pero la astronáutica tiene dos aspectos emocionantes y globales que deben recordarse. El primero es la búsqueda de otra vida, otra mente, la preparación para el contacto. La segunda es la búsqueda de algo nuevo, un lugar para la humanidad, un planeta libre.

Diferencia entre cosmonauta y astronauta
Ambos términos son correctos y se refieren a la misma profesión. Cosmonauta es un término utilizado por los rusos; por otra parte, astronauta fue empleado por la NASA y otras agencias espaciales, como la ESA, para referirse a los profesionales que actúan en viajes espaciales.

Importancia del aprendizaje y el trabajo colectivo
Ser cosmonauta no se trata de volar, se trata de aprender. Cuando estudias dos años seguidos, de la mañana a la noche, y apruebas más de cien exámenes, pruebas. Para ser franco, la principal tarea de un astronauta es aprender. ¿Qué hacemos entre vuelos? ¡Vamos a aprender! Cuando te colocan en un equipo, ¿qué sucede? ¡Estás aprendiendo! Y la superación ocurre primero en la Tierra.

Texto de Wemerson Augusto, periodista, Foz do Iguaçu, Brasil

Wemerson Augusto, periodista

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